Los códigos éticos y morales del yoga, llamados Yamas y Niyamas, pueden perderse en medio de la popularidad del asana, pero pueden ser las claves que faltan para encontrar la verdadera fuerza, poder y transformación yógica, dentro y fuera del mat.

 

Mucho antes de que occidente adoptara clases de asanas sudorosas y pantalones ajustados, el yoga se infiltró en la cultura de una manera mucho más grande y profunda, proporcionando a los practicantes una filosofía fundamental de como abrirse camino en el mundo.

«El Yoga es mucho más amplio que el asana», dice Nicolai Bachman, un especialista en sánscrito con sede en Denver y autor de El camino de los Yoga Sutras: Una guía práctica al corazón del Yoga. «Es realmente una forma de vida». En los Yoga Sutras, una colección de textos escritos entre el siglo II a.c., los filósofos bosquejan un camino de ocho ramas, paso a paso para purificar el cuerpo y la mente. El objetivo final: ayudar a los practicantes a cultivar una mente estable. Las primeras dos paradas en el camino, incluso antes de las posturas físicas llamadas asana, son principios éticos que se supone que guían la forma en que nos relacionamos con otras personas y cómo cuidamos de nosotros mismos. Estos son llamados los Yamas (restricciones sociales) y Niyamas (autodisciplinas).

 

 Conoce la primera y la segunda rama del Yoga.

 

Los cinco yamas le piden a los practicantes que eviten la violencia, la mentira, el robo, la energía derrochadora y la posesividad, mientras que los cinco niyamas nos piden que adoptemos limpieza y satisfacción, que nos purifiquemos a través del calor, estudiemos y observemos nuestros hábitos continuamente, y nos rindamos a algo más grande que nosotros mismos. Muchos de estos principios tienen matices multifacéticos. Por ejemplo, dice Bachman, el significado los Tapas de Niyama (purificar a través de la disciplina) no se trata tanto de sudar toxinas en una clase de hot yoga sino de tolerar el calor de la fricción o la incomodidad mental cuando roza un patrón habitual contra uno nuevo, más beneficioso.

Debido a que estos principios fueron escritos hace miles de años y una vez considerados votos obligatorios para cualquier practicante de yoga, los yamas y niyamas pueden ser ideas difíciles de comercializar o abrazar en una sociedad secular y contemporánea. Pero Deborah Adele, autora de Los Yamas & Niyamas: Explorando las Prácticas Éticas del Yoga, los describe menos como directivas rígidas y más como herramientas de reflexión que nos permiten profundizar en nuestro auto-consciencia en una clase de yoga y más allá. «Entiendo los significados de estos conceptos de diferentes maneras cada vez que los estudio», dice Adele. «Cuando me topé con los yamas y niyamas, mi reacción fue: Bueno, no soy violenta y digo la verdad.» Pero, con más reflexión se dio cuenta de que los males como la violencia, la deshonestidad y el robo tienen manifestaciones más sutiles también. Por ejemplo, la violencia no es solo disparar un arma, también puede surgir en las formas duras en que nos tratamos a nosotros mismos, como empujarnos a una postura potencialmente dañina para mantener el ritmo o competir con los compañeros de clase. Y practicar el yama de la no posesividad (aparigraha) podría interpretarse como dejar ir viejos rencores.

 

Llevando los Yamas y Niyamas a tu práctica

 

Los beneficios de prestar atención a los yamas y niyamas pueden no ser tan gratificantes al instante como una buena clase de asanas, pero pueden ser profundos y duraderos. Contemplarlos puede hacer brillar la luz de la consciencia en partes de nosotros mismos que no siempre notamos, y ayudarnos a vivir de una manera que no cause daño, lo que a su vez permite menos arrepentimiento y una mente más pacífica, explica Adele.

Entonces, ¿cómo puedes incorporar estos códigos morales y éticos probados en el tiempo en tu vida y práctica?. Comienza por las posturas, los mudras (posiciones de las manos y los dedos) y los mantras (un enunciado sagrado que se repite continuamente) de más abajo, diseñados para ayudarte a encarar y explorar los 10 yamas y niyamas. «Practicar los códigos éticos desde cada perspectiva ayuda a fortalecer los conceptos dentro del cuerpo y la mente», dice Coral Brown, una profesora de vinyasa yoga internacionalmente conocida y psicoterapeuta con sede en East Greenwich, Rhode Island, que desarrolló éstas prácticas. » y lo que practicas, te vuelves»

 

10 prácticas de yoga para fomentar los Yamas + Niyamas

 

Cada una de las prácticas a continuación incorpora un yama o niyama, lo que te ayuda a reflexionar sobre las lecciones únicas que brinda. El asana también está acompañado por un mudra, meditación y mantra que te enfoca en las formas sutiles y no tan sutiles que cada yama o niyama juega en tu vida. Mantén cada postura, con su mudra, de tres a cinco respiraciones, cantar a conciencia, en voz alta o internamente, el mantra que lo acompaña. Haz cada práctica por tu cuenta o únelas como una secuencia.

 

Prácticas de Yoga para los Yamas

 

  1. Ahimsa (no violencia – no hacer daño)
  2. Satya (no mentir – veracidad)
  3. Asteya (no robar – no pretender ser)
  4. Aparigraha (desapego – no posesivo)
  5. Brahmacharya (evitar el desgaste innecesario de la energía.

 

Prácticas de Yoga para los Niyamas

 

  1. Tapas (purificación a través de la disciplina)
  2. Santosha (sentirse satisfecho – en paz contigo mismo)
  3. Saucha (pureza en nuestro comportamiento – limpieza del cuerpo)
  4. Svadhyaya (autoconocimiento – ser consciente de uno mismo – estudio de los textos espirituales)
  5. Ishvara (devoción a un poder superior)

 

 

Fuente: https://www.yogajournal.com/lifestyle/live-your-yoga-discover-yamas-niyamas