El estrés, como ya lo habrás sentido, es el disparador de numerosos desequilibrios en nuestra máquina perfecta (el cuerpo).

El reconocido doctor Mercola, asegura que bajo estrés recibimos cuatro veces menos flujo sanguíneo en el sistema digestivo, lo que provoca una disminución del metabolismo. Nos cuenta también que a ansiedad disminuye la absorción de nutrientes, la oxigenación del intestino y la producción enzimática del mismo. Todo ello da como resultado una incomodidad abdominal y mental.

Por eso yoga puede ayudar tanto, porque reduce el estrés mental, físico y emocional. Adicionalmente, estas posturas facilitan la digestión porque estimulan la musculatura del sistema digestivo.

Estas asanas generan masajes en los órganos abdominales y estimulan el riego sanguíneo en la zona. Es importante que respires profundamente y estés presente. También es muy recomendable hacer las torsiones con el estomago vació. ¡No te pierdas la oportunidad de experimentar!

Las tres posturas:

Torsión en postura fácil o Parivrtta sukhasana

Esta postura se conoce como Parivrtta sukhasana. (Foto: Luana Hervier)
Esta postura se conoce como Parivrtta sukhasana. (Foto: Luana Hervier)

¿Cómo hacerla? Sentado en el piso o en una silla, llevá a mano izquierda por fuera de la rodilla derecha y la mano derecha detrás de tus glúteos apoyada en el piso (o silla). Enraiza los isquiones, la mano de atrás y empujando levemente contra la rodilla derecha, alargá tla columna y realizá la torsión.

Recomendación: hacé cinco respiraciones de cada lado.

Media torsión sentado o Ardha matsyendrasana

Esta postura se conoce como Ardha matsyendrasana. (Foto: Luana Hervier)
Esta postura se conoce como Ardha matsyendrasana. (Foto: Luana Hervier)

¿Cómo hacerla? Empezá sentado con las piernas extendidas. Flexioná la rodilla derecha y colocá el pie derecho bien apoyado por fuera del muslo izquierdo. Dejá la mano derecha detrás de los glúteos apoyada en el piso.

Con el brazo izquierdo abrazá la rodilla derecha, o llevá el codo izquierdo contra el muslo derecho para realizar la torsión. La clave aquí es enraizar las piernas e isquiones. Elevate gracias al apoyo de la mano derecha por detrás y realizá la torsión en la columna.

Recomendación: llevá a cabo cinco respiraciones de cada lado.

Postura del niño o Balasana

Esta postura se conoce como Balasana. (Foto: Luana Hervier)
Esta postura se conoce como Balasana. (Foto: Luana Hervier)

Desde cuadrupedia, lleva la cola hacia los talones. Las rodillas pueden estar abiertas o separadas. Relaja  los brazos y los hombros, respira y disfruta.

Recomendación: haz diez respiraciones.

¿Qué más puede ayudarte? Seguir con la práctica de yoga, meditación y todo aquello que relaje tu mente y te conecte con el cuerpo.

Esto te ayudará a comer en menor cantidad, masticar más lento, saber escuchar el cuerpo y sobre todo, aprender que lo mas lindo de la vida se puede disfrutar desde la simpleza de estar establecidos en el ser.

(*) Coach en Equilibrio Personal. Profesora Internacional de Yoga. Formadora de profesores de Yoga. Autora del libro LuanaLiving, Nutrición y Movimiento para el cuerpo y el alma.

Fuente: Con Bienestar