“Practico yoga con regularidad, y una cosa que sé que es verdad es que el yoga abre mi mente”, dice el fotógrafo y practicante de Yoga Robert Sturman. “A través de las asanas (postura de yoga), me he vuelto más consciente de mis propias acciones y de cómo mis pasos en este mundo dejan huellas. Me he enfrentado a todo en mi mat. No tenía otra opción. Creo que eso es justamente lo que hace el yoga”.

Sturman cree en la universalidad de yoga y ha viajado por el mundo fotografiando a yogis a través de las diversidades físicas y culturales. “A nuestro alrededor, hay gente en todas partes creando la vida que quieren vivir”, dice. “El yoga tiene una manera de acercarnos a nuestros corazones”. De Nueva York a Nairobi, de Katmandú a La Habana, sus fotografias capturan a profesionales, prisioneros, guerreros y niños, unidos en su conexión con el yoga.

Estos son algunos de los retratos fotografiados por Robert Sturman:

1. Jacob Parit Noomek: Monte Kilimanjaro, Kenia.

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“No es sólo yoga cuando estás en el mat. El yoga está en tí”, dice Jacob Parit Noomek, un guerrero Maasai y profesor de yoga a los pies de las colinas del monte Kilimanjaro en Kenia.

A través del Proyecto Yoga África, él se convirtió en profesor de yoga y ahora está ayudando a llevar el yoga a los diferentes pueblos de la región. Cuando se le preguntó por qué se llama a sí mismo un guerrero, él dice que es porque tiene una fuerte conexión con el lugar de dónde viene y un gran deseo de seguir adelante.

2. Amy Pastore: Costa de Yersey, Estados Unidos.

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“Cuando estás embarazada, tu centro de equilibrio cambia diariamente. Pienso en ello como la forma que tiene la naturaleza de prepararte para el gran cambio cuando el bebé venga y el centro de tu universo esté ahora caminando fuera de ti”, dice Amy Pastore, profesora y practicante de Yoga.

“El yoga me recuerda lo que es realmente importante en la vida y me ayuda a dejar de lado lo que no. Me conecta con mi fuente, dándome fe en algo más grande. Siento una sensación de libertad en eso.

3. Patricia Hudacsko: New Yersey, Estados Unidos.

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“En algo que el Yoga nos puede ayudar a medida que envejecemos es sin duda en el aspecto físico, en mantener las articulaciones y en particular la columna vertebral flexible”, dice Patricia Hudacsko, profesora de yoga en Nueva Jersey.

“Hay un dicho que dice que tú solo eres tan joven como tan flexible sea tu columna vertebral. Para exponer eso, he de decir que eres tan joven como tan flexible sea tu columna y tu mente. El yoga proporciona los medios para darse cuenta de nuestra verdadera naturaleza, que es el amor”.

“El envejecimiento es un proceso de dejar ir. Aprendemos a renunciar a nuestro apego a la mentalidad ¨”voy a ser feliz cuando…” y a apreciar lo que tenemos en este momento. Con el yoga experimentamos, probamos cosas nuevas, hacer algo diferente, tanto en nuestro mat como en nuestra vida del día a día. Con el yoga como herramienta, los 65 verdaderamente son los nuevos 40 “.

4. R. Askari Johnson: Prisión Estatal de San Quentin, California, Estados Unidos

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Un error que muchos de nosotros cometemos cuando pensamos en un prisionero, especialmente uno que está cumpliendo una sentencia de cadena perpetua, es que todos ellos han sido condenados por un delito de violencia. Mucha gente no es conciente de la ley de los tres strikes, dice Sturman sobre los internos que conoció y fotografió en la prisión estatal de San Quentín en California.

“Tres strikes y estás fuera de la sociedad de por vida. Están sentados allí tratando de no pudrirse, y en espera de la clase de yoga de hora y media que se les permite asistir una vez a la semana.”

“Quieres castigar a un ser humano? Llévalos a su propia conciencia. Estos hombres que han dado el valiente paso para venir a esta cosa llamada yoga, que no es necesariamente visto como la actividad recreativa más masculina en el sistema penitenciario, tienen algo dentro de ellos que anhela desmoronarse. Mi cámara es una voz para ese hombre “.

5. MC Yogi: Whistler, Canada.

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MC Yogi se llama a sí mismo un embajador del yoga de hoy en día. El profesor de yoga y músico de hip-hop infunde la filosofía hindú en su trabajo y actuaciones.

“MC Yogi y yo hicimos un paseo a la cima de la montaña de Whistler en Canadá. Muchas personas lo conocen como un rapero en el mundo del yoga, esparciendo la paz y el amor, pero él rara vez es retratado practicando yoga y él tiene una hermosa práctica “, dice Sturman.

6. Ninie Ahmad-Forget: Kuala Lumpur, Malasia

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“Malasia prohibió el yoga para los musulmanes, que constituían un 60% de su población, en 2008. La prohibición fue levantada poco después, pero los estudios de yoga fueron advertidos de no incluir los cantos y la meditación en sus clases”, dice la profesora de yoga en Malasia Ninie.

“Nuestra vida espiritual en este cuerpo temporal es demasiado corta como para no tratar de extender la respiración y la salud a lo más alto que nos haya sido prestada – cualquiera que sea el nombre al que todos le llamemos -”.

“Yo soy de Malasia y soy musulmana. Y hago yoga. Y rezo. Y canto y medito, en cualquier idioma… Veo a Dios en toda su creación, con mi cabeza cubierta o no, en mi ropa reveladora o no. Mi religión enseña amor, respeto y amabilidad, por tanto, el yoga está en todas las religiones, al menos en la mía “.

7. Oficial Milo: California, Estados Unidos

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“En los momentos más difíciles todo lo que tenemos que hacer es respirar. Inhalar, sostener. Exhalar, sostener. Y repetir”, dice el oficial Milo, un yogui y policía que trabaja en el propio barrio de Sturman California.

“El lleva el yoga fuera del mat y encarna a lo que todos los agentes de la policía fueron titulados originalmente, Oficiales de la Paz”, dice Sturman.

“Las noticias a menudo nos bombardean con la negatividad que rodea a los agentes de policía. Si bien esto es necesario para mantener a los seres humanos responsables de un comportamiento inaceptable, esto es tan necesario para compartir, celebrar y alabar a los seres humanos que viven vidas de excelencia, siempre apuntando hacia lo que es posible “.

8. Reclusas sin nombre: Prisión de mujeres de Langata, Nairobi, Kenia.

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“La prisión de mujeres de Kenia me trajo una alegría inesperada, cuando las reclusas, muchas de las cuales son VIH positivas, compartieron que el yoga se ha convertido en una fuente poco común de felicidad en su vida cotidiana”, dice Sturman.

“Después de la clase de yoga a las mujeres se les pide a pintar lo que sienten. La mayoría de ellas escribió acerca de lo mucho que amaban el yoga. Traté de capturar esta alegría y los efectos relajantes que esta práctica está trayendo en su realidad actual”, dijo Sturman.

9. Tommy Valencia: California, Estados Unidos.

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Tommy es un yogi a quien tuvieron que amputar una pierna hace dos años debido a varios coágulos de sangre en su pierna izquierda. Su devoción por el yoga le ha ayudado a cultivar una base sólida, dice Sturman.

“No importa cuánto dolor e incomodidad vaya a tener en el día, me levanto, salgo y voy a vivir el día que tengo”, dice Tommy.

“El yoga me proporciona una fuerza centrífuga de la mente, del cuerpo y del alma a una respiración a través de mi integridad física que va más allá de las cuestiones de la comprensión del cómo, me da respuestas a todas las posibilidades de cómo sentirme completo con la naturaleza como mi guía.”

10. Danielle Brown: Costas de Long Island, Estados Unidos.

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“La mayoría de la gente opta por tomar este viaje conmigo en el mal tiempo. Y luego, es el alma aventurera que insistirá”, dice Sturman.

Para Danielle, el tema de esta imagen, “yoga significa un viaje a las profundidades de la conexión. Comienza con un desanclaje del terraplén y captura la estela de la magnificencia de la naturaleza “.

 

 

Fuente: http://webapps.aljazeera.net/aje/custom/2014/portraitofayogi/fixed/index.html