Una de las posturas o asanas de Yoga que podemos ver más a menudo en diferentes perfiles de Instagram, sobre todo debido a su dificultad y a la belleza y armonía de sus formas, es Natarajasana o la postura del bailarín o del señor de la danza. Esta se identifica con la danza que realiza el dios Shiva, un dios hindú descrito como un yogui omnisciente, practica en el inicio de los ciclos de creación.

No se trata de una postura sencilla, a la vista está, pero podemos pasar por diferentes asanas más fáciles que nos preparen hasta llegar a ella. Te explicamos cómo hacer la postura del bailarín de Yoga paso a paso.

La postura del bailarín de Yoga es una asana que se realiza de pie y que implica una extensión de la columna hacia atrás o backbend, además de requerir una buena movilidad de caderas y hombros, una gran flexibilidad y un cierto equilibrio.

Lo primero que debemos hacer para conseguir llegar a realizar la postura del bailarín de Yoga es trabajar estos conceptos que acabamos de nombrar: las extensiones hacia atrás de la columna y movilidad de los hombros podemos practicarlas con ayuda de la rueda de yoga o yoga wheel, la movilidad de la cadera con estas posturas de Yoga que os propusimos hace tiempo y el equilibrio a través de otras asanas como la del árbol.

Cómo hacer Natarajasana o la postura del bailarín paso a paso

natarajasana

Nos colocaremos de pie en la postura de la montaña o Tadasana, con los pies unidos y los brazos a lo largo del cuerpo. Desde ahí, colocaremos el peso de nuestro cuerpo sobre el pie derecho, flexionando la rodilla izquierda hacia atrás, acercando nuestro pie izquierdo hacia nuestro glúteo.

En la versión más sencilla de Natarajasana, agarramos la parte exterior de nuestro pie izquierdo con nuestra mano izquierda, llevando el brazo hacia atrás. Una vez tenemos agarrado el pie (bien a la altura del tobillo o bien a la altura del empeine) comenzamos a levantar la pierna izquierda hacia arriba y hacia atrás, intentando mantener nuestro torso lo más erguido posible. Extendemos a su vez el brazo derecho hacia adelante para ayudarnos a mantener el equilibrio.

La sensación que debemos tener es la de empujar el suelo fuertemente con nuestro pie derecho mientras “crecemos” hacia el techo, consiguiendo así la activación de la musculatura profunda del abdomen mediante una elongación axial, que nos ayudará a guardar el equilibrio. Para que la zona lumbar no sufra en esta postura, debemos asegurarnos de empujar nuestro pubis hacia el ombligo.

En la versión más complicada de Natarajasana, en lugar de agarra el pie izquierdo por abajo con nuestra mano izquierda, lo que haremos es levantar nuestro brazo derecho, llevándolo por detrás de nuestra cabeza, y agarrar la zona interior del pie con nuestra mano derecha. Una vez tengamos nuestra pierna izquierda bien estirada, cambiamos de mano. Para poder realizar esta variante se necesita mucha flexibilidad, por lo que no está recomendada para principiantes.

Algunos consejos para realizar Natarajasana

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  • Asegúrate de que tu torso está lo más erguido posible: para ello, podemos imaginar que tenemos un foco en el centro del pecho cuya luz debe alumbrar hacia adelante, y no hacia el suelo.
  • Una forma sencilla de facilitar Natarajasana es practicar con una correa de Yoga: sobre todo si no tenemos la movilidad de cadera suficiente y una buena movilidad de cadera o de hombros, agarrar el pie que queda en el aire con una correa nos ayudará a trabajar en esta postura.
  • Si quieres dificultar la postura, puedes probar a agarrar el pie con ambas manos. De este modo, dificultamos un poco el equilibrio y hacemos trabajar más intensamente la musculatura interna del core.
  • Ten mucha paciencia: no importa si al principio no puedes estirar mucho la pierna que queda en el aire, o si no eres capaz de guardar el equilibrio mucho tiempo. Trabajar apoyando una mano en la pared puede ayudarnos a mejorarlo.
  • ¡No olvides practicar con ambas piernas! Siempre hay una pierna con la que nos salen mejor los equilibrios, o en la que tenemos más flexibilidad, pero debemos ser conscientes de que debemos trabajar ambos lados del cuerpo de forma equilibrada para evitar compensaciones.

FUENTE: Vitonica