Vive el presente

El aumento de personas contagiadas con el virus del Covid-19, el confinamiento y la incertidumbre sobre la duración de la pandemia han pasado una cuenta emocional a más de uno. La angustia parece tener la misma facilidad de propagación que el nuevo coronavirus.

Tomar el control del miedo o la ansiedad es un consejo que los médicos dan a la población para hacer frente a las actuales circunstancias. Y un medio para hacerlo es la meditación.

“Muchas personas creen que la meditación es para relajarse; sí, pero lo más importante es aprender a ser conscientes de lo que pasa adentro de nuestros cuerpos, las emociones, y también de lo que está alrededor”, explica Edwina Rauch, facilitadora de cultura de la paz, quien desde esta semana ofrece meditaciones guiadas en su perfil de Facebook.

“Como la mente es muy poderosa, nos jala hacia el pasado, donde decimos ‘¿por qué no hemos hecho esto?’, ‘en los tiempos de mis papás…’, o vamos hacia el futuro, con un escenario catastrófico en que vamos a morir todos en esta pandemia”, señala.

“Esa mente pasa del pasado al futuro, del futuro al pasado, pero nunca está en el momento presente y el momento presente es el único lugar donde vivimos. Ése es el trabajo de la meditación”, apunta.

Edwina añade que la meditación “es un estado de la mente natural, que todos tenemos pero que hemos olvidado y ahora necesitamos reconectar con él”.

Aconseja destinar un espacio de la casa a los momentos de meditación y colocar ahí un cojín, una vela, incienso… A ese lugar hay que acudir cuando la tensión aumenta —“pero tampoco tengo que esperar a estar estresada”, aclara—: “me siento en el cojín, cierro los ojos y respiro”.

“El principio de la meditación es abrazar todo lo que viene, sin juicio; es decir, abrazar mis miedos, dar la bienvenida a mi preocupación, como si fuera una madre conmigo misma, para irme calmando y regresar al momento presente”.

“Si lo que se presenta son miedos, no importa, les doy la bienvenida y respiro, porque sé que son solo pensamientos. Estamos tan identificados con nuestras ideas que se nos olvida que solo son ideas, no son la realidad”.

La respiración es la acción que “permite volver al momento presente”. Hay diferentes técnicas para practicarla al meditar, pero para comenzar Edwina recomienda enfocarse en escuchar las inhalaciones y exhalaciones. “Cuando escuchas tu respiración, observas cómo se mueve tu abdomen, cómo se mueve tu cuerpo cada vez que respiras… eso es lo básico para empezar”.

Edwina Rauch dice que con el prolongado confinamiento están emergiendo en forma de angustias “las heridas infantiles que no hemos sanado, porque muy pocas personas han hecho un proceso terapéutico”.

“El otro problema”, continúa, “es que vivimos en un mundo que se focaliza con la mente; todo el día estamos pensando, analizando, interpretando. Muchos de nuestros trabajos son mentales, vivimos totalmente desconectados del cuerpo y de las emociones”.

“En las escuelas, las clases de deportes y arte son extras; las importantes son clases que requieren de la mente. Es reflejo de una sociedad que está totalmente desconectada de su ser”, advierte.

“Es una de las críticas que tenemos que hacernos como ciudadanos. Como colectivo debemos plantear una nueva sociedad en la que haya igual de tiempo para el cuerpo que para las emociones, la mente y el espíritu; porque pasamos ocho horas en una oficina donde lo único que hacemos es pensar, pensar, pensar, hablar, hablar, hablar, y olvidamos el cuerpo”.

Las meditaciones guiadas en el perfil Edwina Rauch PRO en Facebook están abiertas al público en general. Comienzan a las 9 a.m. y duran media hora.— Valentina Boeta Madera

Fuente: Yucatan