El yoga parece aliviar los síntomas depresivos en personas con otros problemas de salud mental, según revela una revisión y un análisis de datos agrupados de la evidencia disponible, publicada en la revista British Journal of Sports Medicine. Y las conclusiones muestran que cuantas más sesiones semanales se completen, mayores serán los efectos.

La depresión es la principal causa de discapacidad en todo el mundo, y afecta a más de 340 millones de personas. Los síntomas de la depresión a menudo van de la mano con otros problemas de salud mental, como la ansiedad generalizada y los trastornos psicóticos, dicen los investigadores.

La actividad física se recomienda ahora ampliamente para ayudar a aliviar los síntomas de la depresión, y los investigadores querían saber si el yoga también podría ser útil para las personas con una serie de problemas de salud mental.

También querían saber si el yoga podría tener otros beneficios, como una mejor capacidad de ejercicio, pérdida de peso, mejor sueño y mejor calidad de vida.

Buscaron en las bases de datos de investigación en busca de ensayos controlados aleatorios publicados hasta mayo de 2019, que compararan el yoga con el tratamiento habitual; ningún tratamiento actual; o la autoayuda, para incluir libros, información de salud y el apoyo de amigos y familiares.

Encontraron 19 ensayos clínicos internacionales relevantes de un total inicial de 80, en los que participaron 1.080 adultos con una serie de problemas de salud mental.

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Entre ellos figuraban depresión, ansiedad generalizada, trastornos del estado de ánimo, trastorno de estrés postraumático, estrés, trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, los trastornos de pánico y el uso indebido de sustancias.

La práctica del yoga implicaba una mezcla de movimiento, ejercicios de respiración y/o consciencia, pero con el componente de movimiento que comprendía más de la mitad de cada sesión.

Los tipos de yoga incluían hatha, vinyasa, SVYASA, kundalini y kripalu, con cada sesión semanal durando entre 20 y 90 minutos durante un período de alrededor de 2,5 meses, en promedio.

Se agruparon los datos de 13 de los 19 ensayos y los resultados mostraron que el yoga alivió los síntomas depresivos en comparación con el tratamiento habitual, el no tratamiento o la autoayuda.

Los efectos fueron más notorios en el caso de la depresión y la esquizofrenia y, en cierta medida, en el caso del abuso del alcohol.

No hubo suficiente información para poder agrupar los datos y evaluar el posible impacto en otros problemas de salud.

Pero análisis posteriores revelaron que cuanto mayor era el número de sesiones de yoga semanales completadas, mayor era el efecto sobre el alivio de los síntomas depresivos.

Los ensayos clínicos fueron de calidad media (47%) a alta (53%), pero fueron muy pocos para analizar el impacto potencial de los diferentes tipos e intensidades de yoga, dicen los investigadores.

Y advierten que la diferente terminología, la duración de la intervención y el seguimiento a corto plazo dificultan la comparación completa, cuestiones que una investigación futura debería abordar, sugieren.

No obstante, concluyen que el yoga es más eficaz que los cuidados habituales, con un claro efecto de respuesta a la dosis, y que puede ser especialmente útil para aquellos que normalmente no pueden o no hacen ejercicio.

«Se justifica la consideración del yoga como una modalidad de ejercicio basada en la evidencia junto con las formas convencionales de ejercicio, dados los resultados positivos de esta revisión», escriben.

«El yoga puede proporcionar una estrategia adicional o alternativa para involucrar a las personas que experimentan depresión en una actividad física significativa», añaden. (Fuente: NCYT Amazings).

Fuente: Noticia de la Ciencia