El estrés se ha instalado en el día a día de muchas personas. Aprender a manejarlo es de gran importancia, ya que si no se trata puede afectar el metabolismo e incluso anular los efectos de una buena alimentación.

Con el ajetreo de la vida diaria y los temores causados por una emergencia mundial, la palabra estrés ha pasado a formar parte del vocabulario cotidiano de la mayoría de personas, quienes lo padecen en distintos grados.

Este puede definirse como un conjunto de reacciones fisiológicas que se presentan cuando una persona sufre un estado de tensión nerviosa, producto de diversas situaciones en el ámbito laboral o personal, por ejemplo, exceso de trabajo, ansiedad, situaciones traumáticas y problemas familiares, entre otras.

“Cuando al estrés no se le da el tratamiento debido, puede afectar al metabolismo e incluso anular los efectos de una alimentación saludable”, asegura Samantha Clayton, experta en rendimiento deportivo y educación física mundial de Herbalife.

¡A meditar!
Por fortuna, hoy en día es posible auxiliarse del mindfulness, también llamado atención plena o conciencia plena. “Una práctica basada en la meditación que consiste en entrenar la atención para ser consciente del presente”, según lo describe el portal psicologia-online.com.

Esta cuenta con diferentes técnicas y ejercicios que pueden utilizados por niños y adultos, además no es necesario ser un experto para aprovechar sus beneficios, entre los que se encuentran el control del estrés, aumentar la capacidad de concentración y memoria, así como desarrollar inteligencia emocional.

¿Quieres comenzar a practicar? Los siguientes ejercicios son recomendados por psicologia-online.com y lo mejor es que solo te tomarán cinco minutos. Solo tienes que focalizar tu atención y si algo te desconcentra no pasa nada. Suelta ese pensamiento y de nuevo centra tu atención en el objeto:

Barrido corporal. Busca una posición cómoda y haz un repaso de todo tu cuerpo, prestando atención y siendo consciente del estado y la posición de cada parte.

Respiración. Pon atención a la respiración en cada uno los pasos de su proceso. Ser consciente de la inhalación, de la sensación del aire entrando por la nariz, llenando los pulmones y saliendo por la boca.

La vela. Enciende una vela y centra tu atención en la llama. Observa su movimiento, su cambio y sus colores.

Baño o ducha. En el momento del baño o ducha, presta atención a la sensación que se produce cuando el agua toca tu piel, sé consciente de la temperatura del agua, la intensidad, etc.

Bebida. Este ejercicio consiste en tomar una bebida con consciencia plena. Esto significa en primer lugar observarla, tocarla, escucharla, saborearla y beberla prestando atención.

Fuente: El Salvador