La práctica regular del yoga tiene un efecto directo sobre la ansiedad y la autoestima

El yoga se ha convertido en un estilo de vida que se sustenta en ejercicios físicos que influyen sobre nuestro cuerpo y nuestras emociones. Nos ayuda en el crecimiento y el desarrollo de actitudes corporales y mentales. Más allá de la tradición espiritual atribuida a este ejercicio, su impacto puede verse de forma práctica en la vida diaria de quien lo practica.

El yoga comienza en la India hace más de 5.000 años y ha ido evolucionando hasta consolidarse en la práctica que es hoy en día. Es usado por millones de personas, introducido en sus rutinas y conformando en torno a ello toda una comunidad. De hecho, foros, clases o libros se basan en el yoga y conectan a todos los yoguis. Sus beneficios son palpables, no solo en el cuerpo, sino también a nivel psicológico.

Libros para yoguis modernos

Jeff Krasno ha creado uno de los mayores festivales de yoga a nivel mundial: Wanderlust. Eventos que conectan a miles de personas meditando, corriendo o con saludos al sol, uno de los rituales dentro del yoga, y que también puede verse en España. Wanderlust también tiene forma de libro (Libros Cúpula, 2019) y pretende no solo iniciarte en esta práctica milenaria, sino hacer que puedas empezar a relacionarte con más personas en busca de tu misma misión.

El yoga es entendido únicamente como un ejercicio, pero actualmente va mucho más allá. Se ha creado todo un estilo de vida que marca unas directrices saludables sobre cómo vivir y cómo relacionarse con el mundo. Y en esa línea nos conduce Wanderlust. Un libro sobre el equilibro, introduciendo en la dualidad cuerpo-mente un tercer elemento: el planeta.

Beneficios psicológicos

Al hablar de yoga tendemos a hacerlo desde la concepción física y/o espiritual de esta práctica. Sin embargo, su uso regular favorece aspectos a nivel cognitivo y emocional. Es un ejercicio con un impacto directo sobre los aspectos psicológicos como el nivel de ansiedad o la autoestima.

Independientemente de nuestro nivel, podemos empezar a beneficiarnos de los efectos de practicar yoga:

1. Mejora del estado de ánimo

El yoga aumenta los niveles medios de serotonina, una hormona que se relaciona con el buen humor o los estados depresivos. Al aumentarla, nos encontramos mejor y generamos mejores relaciones con los demás y con nosotros mismos. Nos empuja a la acción y favorece las actitudes positivas.

Al aumentar los niveles de serotonina, se reduce la sintomatología depresiva y ansiosa.

2. Regula el hambre y el sueño

La serotonina también influye en procesos digestivos y en el sueño. Aumenta la calidad de las horas que pasamos durmiendo, previene el insomnio y nos ayuda a mejorar la relación con la comida. Por tanto, puede ser utilizado en procesos de pérdida de peso.

3. Nos protege del estrés

Los niveles actuales de estrés a nivel social son cada vez más elevados. Nos enfrentamos a situaciones que exceden nuestras herramientas de afrontamiento. El estrés libera en nosotros cortisol, una hormona sobre la que el yoga tiene un efecto contrario: la reduce y hace que nos sintamos con menor ansiedad.

4. Mejora la atención

El yoga exige altos niveles de concentración y coordinación. Esta demanda acaba haciendo que mejoremos estas capacidades, pero también la memoria y el aprendizaje.

Si fortalecemos y potenciamos estas habilidades, también podremos prevenir enfermedades neurodegenerativas, como algunas demencias.

En una sociedad sedentaria como la nuestra buscamos nuevas formas de ejercitarnos fuera de la oficina. En esta búsqueda son muchas las personas que han encontrado el yoga, empezando a ver sus beneficios tanto a nivel físico como psicológico. A medida que se extiende su práctica, van surgiendo libros y comunidades que girar en torno al yoga, como Wanderlust, logrando no solo hacer un deporte sino generar una nueva forma de ver el mundo y vivir en él.

Ángel Rull, psicólogo.

Fuente: El Periodico