¿Cómo cuidar tus muñecas cuando practicas Yoga?

¿Cómo cuidar tus muñecas cuando practicas Yoga?

n anatomía, la muñeca es la articulación que une los huesos cúbito y radio al carpo, es decir, el antebrazo y la mano.

Considerada en conjunto, es una articulación condilea, pues permite realizar movimientos en un eje transversal y en un eje anteroposterior. Efectuará movimientos de flexión y extensión en el primero de los ejes, y movimientos de inclinación radial o cubital en el segundo de los ejes. De la suma de los movimientos en torno a esos ejes, se puede realizar la circunducción. No es posible realizar rotación.

En realidad está compuesta por tres articulaciones:

Articulación de la cámara proximal de la muñeca o radiocarpiana
Las superficies óseas son, por arriba, el radio y un disco articular que se encuentra entre el cúbito y el carpo, y por abajo, el escafoides, el semilunar y el piramidal. La articulación está reforzada por la cápsula articular y ligamentos laterales, anterior y posterior. Es una condílea morfológica y funcional.

Articulación externa de la cámara distal de la muñeca
Las superficies óseas son, por arriba, escafoides, y por abajo, el trapecio y el trapezoide. La articulación está reforzada por la cápsula articular y ligamentos laterales, anterior y posterior. Es una doble artrodia morfológica y una condílea funcional.

Articulación interna de la cámara distal de la muñeca
Las superficies óseas son, por arriba: El escafoides, el semilunar , piramidal y pisiforme , por debajo en la segunda hilera: Grande y Ganchoso. Es una articulación móvil de tipo diartrosis, Condilartrosis, compuesta,

Trabaja la flexibilidad y la fuerza de la muñeca

No todo el mundo tiene el don de disponer de unas muñecas naturalmente flexibles. Comprueba cómo se sienten tus muñecas cuando las doblas hacia atrás sosteniendo una posición de tabla de entre 30 y 60 segundos. Si comienzan a doler, vas a necesitar ganar flexibilidad. Introduce el Anjali Mudra (enfrenta tus palmas y ejerce presión entre ambas a la altura de tu pecho). Realiza también círculos durante el día para ayudar a aflojar la articulación.

Cuando vayas a hacer el perro boca abajo, hazlo contra una pared o una silla para que tus muñecas se acostumbren a inclinarse hacia atrás, sin tener que soportar todo el peso de tu cuerpo. Así empezarás a aumentar tu fuerza para que progresivamente puedas hacer las posturas en el suelo.

Tómate un tiempo de adaptación

Si eres nuevo en yoga o tus muñecas están aún tiernas, date un respiro en las posturas que impliquen a tus muñecas excesivamente. Mientras tanto, acumula fuerza central, de modo que no dependas tanto de las muñecas en los balanceos de brazos o en la postura del bastón. Haz posturas como barco o tabla, pero apoyando tus antebrazos.

Cuando vuelvas a las poses que requieran más presencia de tus muñecas, comprueba la posición de tu mano. Muchos cometemos el error de no distribuir el peso uniformemente en toda la mano, incluidos los nudillos. Además si lo concentras en la almohadilla de la mano, tan solo agravarás la presión en las muñecas.
Un consejo que te vendrá bien es usar la mano en forma de puño. De esta manera, la muñeca sufre menos por reducir el ángulo en el que se doblan; y hace que los antebrazos aguantes más peso. Debes tener en cuenta que puede ser muy intenso para tus dedos, por lo que necesitarás tiempo para adaptarte, según lf.

Cambia el apoyo de tus muñecas

Una de las razones por las que te duelen tiene que ver con el ángulo extremo en el que las doblas, así que usa un soporte para neutralizar este ángulo. Coloca tus manos en un conjunto de mancuernas con cabezas cuadradas o deje que las almohadillas de tus manos se apoyen en una colchoneta enrollada. De esta forma hacemos que el ángulo sea menos intenso. Seguro que has visto los famosos “ladrillos o bloques” de Yoga.

También puede venirte muy bien usar muñequeras de neopreno que se envuelven alrededor de la muñeca y refuerzan la articulación. Además, no interfieren con el rango de movimiento de tus manos.

Muy Importante: Consulte siempre a su médico para conocer los detalles concretos de su perfil y si es aconsejable o no para usted.
Este artículo es el resultado de información compilada en la red, de la fuente o fuentes señalas, y que considero interesante compartir con los seguidores de esta sección, por su alto interés divulgativo.

Fuente: Periodista Digital
Yoga: Ritual para una noche de insomnio

Yoga: Ritual para una noche de insomnio

alabras que sanan el alma:«No dejes que el comportamiento de los demás destruya tu paz interior»: Dalai Lama

El insomnio es un trastorno del sueño que puede manifestarse como dificultad para conciliar el sueño (insomnio inicial), despertarse frecuentemente durante la noche o despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal).

Según la duración del problema también puede dividirse en insomnio agudo si dura menos de 4 semanas, subagudo cuando tiene una duración de entre 4 semanas y 6 meses, o crónico si dura más de 6 meses. La queja más frecuente asociada al insomnio es la somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día.

El insomnio puede deberse a muchas causas, entre ellas insomnio primario, estrés, trastornos psiquiátricos como la ansiedad o la depresión, insomnio relacionado con alteraciones del ritmo circadiano o con ciertos anticonceptivos.

En la actualidad, es frecuente la prescripción de fármacos para el tratamiento a corto plazo del insomnio, sin embargo el tratamiento farmacológico debe evitarse durante periodos de tiempo prolongados, y es conveniente en ciertos casos de insomnio crónico el uso de otras técnicas, como la terapia conductual, cognitivo-conductual. Es importante el uso de medidas generales o higiene del sueño, entre ellas seguir un horario lo más regular posible, según wp.

Despídete de las noches de insomnio con 5 ejercicios muy simples basados en el yoga.

1. Ojos cerrados
Siéntate al borde de la cama, respira profundamente, cierra los ojos y con los dedos de las manos extendidos y juntos coloca las yemas a ambos lados de la frente, allí donde notas dos pequeñas protuberancias. Este gesto te calma el nerviosismo derivado de la actividad del día.

2. Respiración lunar
Tapa con el dedo anular de la mano derecha la fosa nasal del mismo lado y respira profundamente durante unos minutos solo por la fosa izquierda, lo que tiene un efecto relajante.

3. Visualización
Durante el día, como se tiene que estar atento a muchas cosas, el chakra frontal está especialmente activo. Por la noche, la conciencia baja al chakra del cuello. Visualiza ahora una esfera de luz dorada a la altura de la garganta, con sensación de paz, según cm.

4. Mudra
Junto a la visualización, adopta con ambas manos un mudra o gesto relajante, los pulgares tocan el extremo de los dedos anular y meñique, que corresponden al elemento agua y tierra (aspecto yin). Al despertarnos podríamos hacer el mudra o «gesto» activador (yang), tocando los dedos índice y anular con el dedo pulgar.

5. Asana
Entra la cama y adopta la postura de yoga conocida como Savasana, tendido sobre la espalda, con las piernas un poco abiertas, los brazos también extendidos y separados del cuerpo (unos 45°), y con las manos abiertas sin forzar. Relajados, podemos entonces seguir visualizando la luz dorada en la garganta o bien nos podemos concentrar en el aire que entra y sale de nuestro cuerpo.

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Fuente: Periodista Digital

6 ejercicios de yoga que activan el metabolismo

6 ejercicios de yoga que activan el metabolismo

El yoga no es el método más rápido para perder peso, pero sí es de los más efectivos. Compruébalo con estos ejercicios que te proponemos.

La serie de asanas que te propongo está pensada para activar tu metabolismo y ayudarte a adelgazar. Practícala al menos dos o tres veces a la semana y comprobarás en poco tiempo cómo tu cuerpo se irá fortaleciendo, flexibilizando y manteniendo en el peso adecuado para ti.

Pero recuerda: los milagros no existen, aliméntate saludablemente, toma suficiente agua y ¡sé constante!

 

1. Mantiene la tiroides en equilibrio

Sasangasana actúa sobre la tiroides y relaja los hombros, cuello y espalda.

  • Siéntate sobre los talones con la columna erguida y los hombros relajados.
  • Inhala y eleva los glúteos
  • Al exhalar, inclínate hacia adelante hasta que la base de tu cabeza alcance el suelo tan cerca como puedas de las rodillas.
  • Lleva los brazos hacia atrás para sujetar tus tobillos con las manos.
  • Eleva las caderas hasta sentir un suave estiramiento de las cervicales.
  • Mantén seis respiraciones y deshaz lentamente en una exhalación para volver a la postura inicial.

2. Vigoriza y templa tu abdomen

La postura del bote (navasana) es una de las más vigorizantes en la práctica del yoga.

Es una asana exigente que, además de reforzar el abdomen, mejora la digestión y tiene un revitalizante efecto sobre la glándula tiroides. ¡Mantenla con decisión y firmeza!

  • Siéntate sobre tu esterilla con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies en el suelo.
  • Inclínate con suavidad hacia atrás, alarga el tronco e, inhalando, levanta los pies del suelo hasta que tus muslos se encuentren en un ángulo de 45°.
  • Estira los brazos hacia los costados de las piernas y colócalos paralelos al suelo. Asegúrate de que no se curve la columna y mantén el abdomen contraído y los hombros y el rostro relajados.
  • Haz cinco respiraciones fluidas y controladas y deshaz en una exhalación.

3. Para entrar en calor

Anjaneyasana nos ayuda a entrar en calor ya que combina fuerza, equilibrio y estiramiento.

  • De rodillas, da un paso al frente con el pie derecho de manera que la rodilla se alinee con tu tobillo.
  • Deja caer la pelvis y dirige el cóccix en dirección al suelo.
  • Inhala y levanta los brazos por encima de tu cabeza elevando el pecho y estirando ambos costados del tronco.
  • Exhala, deja caer las caderas un poco más e incrementa algo la curvatura de tu espalda.
  • Lleva la mirada hacia las manos.
  • Mantén unas cinco respiraciones y deshaz en una exhalación.
  • Luego, repite con la otra pierna.

4. ¡Te llena de buena energía!

El camello es una asana fantástica para momentos de cansancio o fatiga ya que tiene un potente efecto energizante.

  • Arrodíllate, con las piernas separadas a la distancia de las caderas y con los muslos perpendiculares al suelo.
  • Presiona con los empeines el suelo y lleva las manos a la cadera.
  • Inhala y presiona hacia adelante los muslos avanzando las caderas para arquear la espalda hacia atrás.
  • Al exhalar, suelta los brazos y coloca tus manos en los talones.
  • Relaja el cuello para que la cabeza cuelgue hacia atrás sin tensión, con la barbilla apuntando hacia el techo.
  • En una inhalación, eleva el brazo derecho estirado por encima de tu cabeza.
  • Mantén la postura cinco o seis respiraciones profundas .
  • Repite con el otro lado.

5. Espalda y digestión en forma

  • Túmbate boca abajo con los pies y la frente apoyados en el suelo.
  • Pon las palmas de tus manos debajo de los hombros con los dedos hacia adelante.
  • Inhala profundamente y levanta la cabeza y el pecho mientras curvas la columna.
  • Mantén la pelvis contra el suelo y proyecta el pecho hacia el techo.
  • Mantén los codos siempre ligeramente flexionados y cerca del cuerpo y asegúrate de que los hombros y el cuello permanecen relajados.
  • Estira el cuello hacia arriba y lleva la cabeza atrás.
  • En una inhalación, levanta las piernas como si quisieras tocarte la cabeza con los pies.
  • Haz cinco o seis espiraciones profundas y rítmicas y exhala luego, para salir bajando lentamente el pecho y la frente al suelo.

6. Flexible «quemagrasas»

Estimula la glándula tiroides y la flexibilidad de la columna, y ayuda a acelerar el metabolismo.

  • Túmbate boca arriba, estira los brazos por debajo de tu espalda y entrelaza los dedos pulgares con las palmas abiertas hacia el suelo.
  • Mete el mentón hacia el pecho y relaja los hombros.
  • En una inhalación, presiona los codos contra el suelo y eleva el tronco y la cabeza.
  • Exhala y descansa la coronilla en el suelo al tiempo que arqueas un poco más tu columna.
  • Mientras estás en la postura, realiza cinco respiraciones inhalando en las costillas para abrir más el pecho y exhalando y liberando todo el aire por la nariz.
  • Mientras inhalas lleva el mentón al pecho y apoya hombros y cabeza en el suelo.

Fuente: Cuerpo y Mente

¿Cómo ser feliz? Con los 8 pilares del yoga lo conseguirás

¿Cómo ser feliz? Con los 8 pilares del yoga lo conseguirás

Palabras que sanan el alma:«El potencial humano es la misma para todos.Tu sensación de «no tengo ningún valor», está mal. Absolutamente equivocada. Te estás engañando a ti mismo, Dalai Lama.

La felicidad es una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada.

Algunos psicólogos han tratado de caracterizar el grado de felicidad mediante diversos tests, y han llegado a definir la felicidad como una medida de bienestar subjetivo (autopercibido) que influye en las actitudes y el comportamiento de los individuos. Las personas que tienen un alto grado de felicidad muestran generalmente un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que se sienten motivadas a conquistar nuevas metas. Al contrario que las personas que no sienten ningún grado de felicidad que muestran un enfoque del medio negativo, sintiéndose frustradas con el desarrollo de su vida, atribuyendo la culpa al resto de la sociedad con la que conviven.

Los 8 pilares del yoga:

El primero, Yama, indica nuestra conducta hacia los demás y hacia el entorno. Comprende actitudes como la no violencia, decir la verdad, no robar, evitar los excesos, dejar de acumular cosas.

Niyama, el segundo pilar, se refiere a nuestras acciones hacia nosotros mismos. El objetivo es alcanzar la armonía en nuestra vida a través de la limpieza del cuerpo y de la mente, la aceptación de la situación presente, acciones para mejorar cuerpo y mente (comida saludable, ejercicio físico, trabajo y relajación), conocerse a uno mismo, ser humilde.

Asana es el tercer pilar y quizás el más conocido del yoga. Significa literalmente “postura sentada estable” y se refiere a la conciencia, regulación y equilibrio del cuerpo.

Pranayama es el control y conciencia de la respiración. Respirar conscientemente ayuda a mejorar y profundizar en la práctica del yoga y, en general, mejora nuestra energía vital.

Pratyahara es el proceso de abstracción de los sentidos, o concentración profunda. Es un ejercicio que nos ayuda a abstraer de los continuos estímulos externos y tomar conciencia de nuestras reacciones a lo que llega desde afuera.

El sexto pilar Dharana es la capacidad de mantener la mente concentrada, evitando las fluctuaciones y dispersiones.

Dhyana corresponde a la meditación. Es el paso sucesivo al Dharana y la capacidad de interactuar con lo que intentamos comprender. Es, por ejemplo, el estado de concentración que se puede alcanzar en la realización de un trabajo, según fy.

Samadhi es el estado de éxtasi (felicidad plena) que se alcanza cuando se logra la comprensión de uno mismo, la conciencia plena.

Muy Importante: Consulte siempre a su médico para conocer los detalles concretos de su perfil y si es aconsejable o no para usted.
Este artículo es el resultado de información compilada en la red, de la fuente o fuentes señalas, y que considero interesante compartir con los seguidores de esta sección, por su alto interés divulgativo.

Fuente: Periodista Digital

Curando los traumas de la vida con yoga

Curando los traumas de la vida con yoga

Nuevos estudios muestran que las personas que sufren de trastorno de estrés postraumático pueden encontrar un alivio real con el yoga.

Cuando Sara habla sobre los beneficios de practicar yoga, Boston, de 56 años, usa los mismos términos que otros yoguis: estar castigada y presente, obtener conciencia de su cuerpo y su fuerza, sentirse tranquila y controlar sus pensamientos. Pero como víctima de abuso físico y sexual que sufre de trastorno de estrés postraumático (TEPT), Sara experimenta estas cosas de manera un poco diferente.

Para Sara, que pidió que no se usara su nombre real, estar castigada literalmente significa sentir sus pies en el suelo; estar presente significa saber dónde está y qué sucede a su alrededor. Estas son cosas que ella no puede sentir cuando de repente se tira hacia el pasado, reviviendo episodios de la violencia de su ex marido, como la noche en que él la persiguió por la casa y empujó a través de cada puerta detrás de la cual se escondió.

«Puede ser muy difícil permanecer en tu propio cuerpo cuando tienes flashbacks», dice ella. «La iluminación cambia y sientes que ni siquiera estás en la habitación». Los flashbacks de Sara vienen con poca advertencia y pueden ser provocados por cualquier cosa que le recuerde el abuso.

Este doloroso revivir los eventos es un síntoma común del TEPT, un trastorno de ansiedad crónica que puede desarrollarse después de que alguien está involucrado en un evento traumático, ya sea una agresión sexual o física, una guerra, un desastre natural o incluso un accidente automovilístico. Los tratamientos existentes, que incluyen terapia grupal e individual y medicamentos como Prozac, funcionan solo para algunos pacientes.

El yoga puede hacer una gran diferencia, sugiere una investigación reciente. En un estudio publicado el año pasado en Annals of the New York Academy of Sciences , un destacado experto en TEPT descubrió que un grupo de pacientes femeninas que completaron ocho clases de hatha yoga mostraron una mejora significativamente mayor en los síntomas, incluida la frecuencia de los pensamientos intrusivos y la gravedad. de nervios nerviosos, que un grupo similar que tuvo ocho sesiones de terapia grupal. El estudio también informó que el yoga puede mejorar la variabilidad del ritmo cardíaco, un indicador clave de la capacidad de una persona para calmarse.

«Esta es un área realmente prometedora que necesitamos examinar», dice Rachel Yehuda, profesora de psiquiatría en la Escuela de Medicina Mount Sinai y directora del programa de TEPT en el Centro Médico de Asuntos de Veteranos James J. Peters en el Bronx. Los soldados que regresan de Irak tienen altas tasas de TEPT y otros problemas de salud mental; Un estudio informó el total en uno de cada cinco. Los veteranos de otras guerras continúan sufriendo de TEPT, a veces empeorado por las noticias de Irak que les recuerdan sus propias experiencias.

Los hallazgos más sorprendentes del estudio fueron las propias descripciones de los pacientes sobre cómo cambiaron sus vidas, dice el autor, Bessel van der Kolk, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston y director médico del Centro de Trauma, una clínica y centro de capacitación en Brookline, Massachusetts. Van der Kolk, quien ha estudiado el trauma desde la década de 1970, es considerado un pionero en el campo.

«Me di cuenta de que soy una persona muy fuerte», dice Sara, quien continúa practicando yoga . Ella dice que el progreso lento pero constante que ha logrado la ayuda a enfrentar a su ex esposo en la corte cada vez que viola una orden de restricción. Al presentar cargos por cada delito, espera enviar el mensaje de que él ya no puede ser parte de su vida. «[El yoga] me recuerda que si sigo avanzando, puedo llegar», dice. «Puedo enfrentarlo en pequeños trozos y decir:» Puedo trabajar con esta pieza «.

Conexión mente / cuerpo

Van der Kolk se interesó por primera vez en el yoga hace varios años, después de concluir que los terapeutas que tratan el trauma psicológico necesitan trabajar con el cuerpo y la mente. «El recuerdo del trauma está impreso en el organismo humano», dice. «No creo que puedas superarlo a menos que aprendas a tener una relación amistosa con tu cuerpo».

Para aprender más sobre el yoga, van der Kolk decidió probarlo él mismo. Eligió el hatha yoga porque el estilo está ampliamente disponible, se enganchó y se convenció de que podría ayudar a sus pacientes. «La gran pregunta fue: ¿cómo puedes ayudar a las personas a enfrentar sus sensaciones internas?» él dice. «El yoga es una forma de hacer eso».

Van der Kolk descubrió que el yoga es un medio seguro y gentil de familiarizarse con el cuerpo. «El yoga restablece el sentido del tiempo», dice. «Te das cuenta de cómo las cosas cambian y fluyen dentro de tu cuerpo». Aprender técnicas de relajación y respiración ayuda a los pacientes con TEPT a calmarse cuando sienten que se acerca un flashback o un ataque de pánico. Y el énfasis del yoga en la autoaceptación es importante para las víctimas de agresión sexual, muchas de las cuales odian sus cuerpos.

Ya, el ejército ha comenzado a investigar el potencial terapéutico del yoga. En un estudio preliminar en el Centro Médico del Ejército Walter Reed en Washington, DC, nueve soldados en servicio activo con TEPT pudieron dormir mejor y se sintieron menos deprimidos después de 12 semanas de Yoga Nidra (también conocido como sueño yóguico), una práctica que provoca una relajación profunda ) «Se sintieron más cómodos con situaciones que no podían controlar y, como resultado, sintieron más control sobre sus vidas», dice Richard Miller, quien se desempeña como consultor de los investigadores de Walter Reed. Miller es psicólogo clínico, profesor de yoga y cofundador de la Asociación Internacional de Terapia de Yoga con sede en Sebastopol, California.. Un estudio más amplio de Yoga Nidra, de 100 soldados en servicio activo, está programado para comenzar a fines de 2007 o principios de 2008. Otro más, en el Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Atlanta, analizará una combinación de meditación , hatha yoga y otras técnicas con veteranos que regresaron recientemente de Irak.

Historias de soldados

Algunos ex soldados ya han descubierto los efectos calmantes del yoga. Tom Boyle, quien trabajó en Vietnam y ahora trabaja como consejero en el Centro de Veterinarios en Worcester, Massachusetts, comenzó a practicar hace dos años después de que un paciente le dijera que el yoga había ayudado a controlar sus síntomas. Desde entonces, Boyle ha trabajado con un grupo de ex soldados, incluidos algunos que sirvieron en Irak, que toman clases específicamente para veteranos con TEPT en el Instituto Central de Yoga Masivo en el cercano West Boylston.

«Nuestro entrenamiento militar nos condicionó a una respuesta agresiva a la amenaza», explica Boyle. «Debes tener ira para llevar a cabo tu misión. Poder relajarte y entregarte a las poses disipa la ira». Los hombres de su grupo también informan menos problemas para dormir, y uno ha podido dejar de tomar medicamentos antidepresivos.

Tales anécdotas prometedoras subrayan la necesidad de más investigación, dice Richard Brown, profesor asociado de psiquiatría clínica en la Universidad de Columbia. Brown enseña a los sobrevivientes de trauma Sudarshan Kriya, una práctica de yoga y meditación creada por el maestro espiritual indio Sri Sri Ravi Shankar. Brown, que planea publicar sus propios hallazgos, dice que quedan muchas preguntas, incluyendo cómo preparar a los pacientes para el yoga, qué síntomas responden mejor y cómo integrar el yoga con el tratamiento estándar.

Con la esperanza de explorar estas preguntas, van der Kolk ha solicitado financiación de los Institutos Nacionales de Salud. Mientras tanto, está trabajando con Dave Emerson, director del programa de yoga del Centro de Trauma, para desarrollar un protocolo que incorpore lo que han aprendido sobre la enseñanza de yoga a pacientes con TEPT. Por ejemplo, el estudio debe estar fuera de la vista pública, y los instructores no deben tocar a los estudiantes sin pedir permiso.

Algunos sobrevivientes de trauma inicialmente encuentran el yoga amenazante. «El estudio de yoga tuvo la tasa de abandono más alta de cualquier estudio que haya hecho», dice van der Kolk. «Fue más aterrador para muchas mujeres traumatizadas descubrir sus cuerpos que tomar una píldora».

La primera vez que Emerson llevó a un grupo de mujeres del Centro de Trauma a Happy Baby Pose, pidiéndoles que se acostaran de espaldas, doblaran las rodillas con las espinillas perpendiculares al suelo y mantuvieran los pies, dos de las mujeres se fueron. Uno nunca volvió. Anne, una participante de 50 años que sufrió abuso sexual desde la primera infancia, no puede entender por qué la pose se llama Happy Baby. Cuando lo intentó por primera vez, sus piernas temblaron incontrolablemente. «Para mí», dice Anne (no es su nombre real), «es un bebé que espera ser lastimado». Ella prefiere Balasana ( Postura del niño), que la hace sentir protegida y protegida.

Estas poderosas respuestas a Happy Baby llevaron a van der Kolk y Emerson a preguntarse si valía la pena intentar la pose. Decidieron continuar enseñándolo muy suavemente, alentando a los estudiantes a que no lo intentaran si les incomodaba. «El objetivo fue hacerlos sentir seguros en Happy Baby Pose», dice van der Kolk. «Las mujeres que se apegaron a él tuvieron cambios extraordinarios».

Para Anne, quien recientemente pudo ir tranquilamente a la pose, el efecto del yoga ha sido profundo. «No hay forma de describir lo que ha hecho por mí», dice ella. Más de 20 años de terapia la habían ayudado a continuar funcionando en la vida diaria y a terminar con los comportamientos autodestructivos. «Pero no pensé que encontraría tranquilidad», dice ella, «y ahora creo que lo haré».

Tratamiento para el trauma

A pesar de su asociación con veteranos de combate, el trastorno de estrés postraumático (TEPT) es en realidad más común en mujeres que en hombres. En los Estados Unidos, el 10 por ciento de las mujeres y el 5 por ciento de los hombres tienen el trastorno en algún momento de sus vidas, según el Centro Nacional para el TEPT.

Los psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales clínicos pueden diagnosticar y tratar la afección. Para encontrar un profesional de salud mental, pídale recomendaciones a su médico o visite el sitio web de la Asociación de Trastornos de Ansiedad de América ( www.adaa.org ).

Es demasiado pronto para decir si el yoga debería reemplazar la terapia tradicional como tratamiento para el TEPT, dice el experto en trauma Bessel van der Kolk, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston. Pero lo recomienda como práctica complementaria. «A menos que te hagas amigo de tu cuerpo», dice, «no puedes recuperarte».

Pruebe diferentes tipos de yoga hasta que encuentre uno que le convenga, y diga a los instructores antes de la clase si se siente incómodo al ser tocado. No sienta que necesita explicar su historial de trauma. «El yoga no se trata de hablar de tu trauma», dice van der Kolk.

«Se trata de usted y su relación con su propio cuerpo».

Para aprender más sobre el yoga y el trauma, van der Kolk recomienda Yoga y la búsqueda del verdadero yo , de Stephen Cope.

Denise Kersten Wills es escritora independiente en Washington, DC.

Fuente: Yoga Journal