108 saludos al sol: la repetitiva práctica de yoga que te hará desconectar de verdad

108 saludos al sol: la repetitiva práctica de yoga que te hará desconectar de verdad

Nuestra vida está plagada de estímulos que hacen prácticamente imposible amarrar la mente, dejarla en blanco y centrarse en el momento presente. Si eres una persona muy activa para el mindfulness, ¿por qué no pruebas una meditación en la que el cuerpo baila? Bienvenida a 108, el ritual más repetitivo para anclarse al aquí y ahora.

Convertirse en una sinuosa esfinge que fluye de forma continuada hasta en más de un centenar de ocasiones controlando nuestra respiración. ¿Y para qué? ¿No es aburrida una práctica tan repetitiva? ¿Me cansaré? Seguro que estas preguntas te rondan la cabeza. Laura Tello, experta yogui que organiza talleres en los que se imparte la disciplina de los 108 saludos al sol explica en qué consiste: «El saludo al sol es una serie compuesta de 10 asanas -posturas en yoga- que se enlazan a través de la respiración. Tras este ritual de limpieza en que se repiten 108 veces en cadena, se produce una renovación de energía vital». Es decir, te sientes como nueva.

Existen tantas teorías como esas repeticiones acerca de la magia del 108. Tello, que ha leído mucho sobre el tema, cuenta que diversas culturas y religiones tienen este número como sagrado. «El llamado chakra anahata o centro energético del corazón lo forman 108 líneas de energía que confluyen en un punto, los estados del alma humana son 108, el alfabeto en Sánscrito se compone de 54 letras en femenino y masculino que sumadas son 108, la distancia entre el Sol y la Tierra son 108 veces el diámetro del Sol…». Como cualquier práctica, cada persona elige cuándo y cómo realizarla, aunque según esta experta, normalmente ayuda a cerrar y abrir ciclos o etapas de la vida, semanas o meses. Un día perfecto sería, por ejemplo, el domingo.

¿QUÉ NECESITAS PARA UN 108?

Para realizar esta clase de yoga solo requieres ropa con la que te sientas cómoda y un mat. Un entorno al aire libre o un espacio cerrado con luminosidad son lugares idóneos para esta meditación activa. «Sientes al cuerpo bailando guiado por la respiración y eso te adentra en un estado meditativo», asevera Tello, que recomienda no comer o beber inmediatamente antes de la sesión (al menos dos horas) ni, por supuesto, durante la clase para no interrumpir los ciclos. «Apagaríamos nuestro fuego interno. Mientras ejecutas los 108 saludos al sol de forma tan rápida y fluida no puedes parar, aunque cada uno siga su ritmo. Inmediatamente después, hay que estirar para soltar las articulaciones».

LOS BENEFICIOS DE ESTA ACTIVIDAD

La práctica de yoga, en esa serie de asanas, no deja de ser ejercicio físico y, por tanto, aunque está indicado para todo el mundo independientemente de la edad, nivel y condición física, se requiere de un mínimo fondo para determinadas posiciones. «Esto no quiere decir que no se pueda llegar a tener mayor flexibilidad a base de un trabajo continuado, pero puede que haya personas a las que les cueste más», desliza. Lo más importante de la práctica, asevera, es «controlar la respiración«, como en cualquier yoga.

Más allá de las calorías, a nivel mental también hay beneficios. «Estamos demasiado enfocados hacia el exterior, proyectados hacia lo que ansiamos y anclados en lo que ya se quedó atrás. Muchas veces perdemos el momento presente y no miramos hacia dentro. Esta práctica es perfecta para no dejar que la mente nos domine y dirija, de modo en que los pensamientos estén a tu disposición», afirma Tello.

Pero cuesta mucho dejar la mente en blanco, ¿verdad? Enfócate solo en ralentizar y apaciguar todo ese ruido mental. «Un truco es poner atención plena en lo que estamos haciendo: escuchando y sintiendo cada movimiento y la inhalación y la exhalación. Según como respiramos, vivimos. ¿Tú cómo respiras?».

Fuente: Telva

Las 7 cualidades de la atención plena o mindfulness

Las 7 cualidades de la atención plena o mindfulness

El mindfulness se ha convertido en los últimos años en una de las herramientas más importantes a las cuales puede recurrir quien busca tener un bienestar integral en la vida. Tomando de diferentes prácticas contemplativas, pero principalmente del budismo theravada y del mahayana (del zen específicamente), Jon Kabat-Zinn (doctor en Biomedicina y director de la Clínica de Reducción de Estrés de la Universidad de Massachusetts) ha creado un modelo que acerca la meditación a la ciencia. Las pruebas clínicas muestran que el mindfulness tiene importantes efectos en la reducción del estrés y puede ayudar en ciertos casos para combatir la depresión. Su efectividad contra el estrés es especialmente importante ya que indudablemente el estrés es uno de los factores principales en la mayoría de las enfermedades, ya sea como causa o sólo como agravante.

El movimiento mindfulness ha sido criticado por algunos maestros de meditación budista por ofrecer una especie de versión rebajada y descontextualizada del budismo, acaso adaptada y ajustada para la sociedad capitalista. En cierto sentido esto es cierto, pues se suele enseñar las técnicas sin la auténtica teoría, el componente de sabiduría y los fundamentos éticos (puro samadhi sin sila y prajña).

Sin embargo, también es importante notar que el budismo no es un sistema de creencias y prácticas estático (es decir, no hay tal cosa como una ortodoxia budista) y, por otra parte, el mindfulness no pretende ser budismo (como sí lo hacen algunos supuestos budismos seculares). Como ha notado el académico John D. Dunne, no hay en el budismo tampoco un sistema ortodoxo o universal de mindfulness; hay diferentes formas de acercarse a la meditación. Aunque siempre que se adaptan técnicas o conceptos tradicionales a un nuevo entorno se corre el riesgo de que se pierda la fuerza original de la tradición; toda tradición que perdura en el tiempo debe afrontar estas cuestiones de alguna u otra manera y revitalizarse siendo capaz de abandonar lo que no es esencial. Y dentro del budismo, entre las ideas que se repiten entre las diversas tradiciones, ciertamente está la de no aferrarse a una doctrina específica sino siempre concebir las enseñanzas de manera práctica, como «medios hábiles» y, por supuesto, la importante noción de que la compasión es parte esencial de la práctica. El hecho es que el mindfulness tiene un potencial importante respecto de la posibilidad de ayudar a las personas, así que resulta lógico que la mayoría de los budistas estén a favor de que se diseminen estas técnicas, si bien hacen énfasis en que éstas idealmente deben complementarse con una concepción más amplia de lo que constituye la realidad, es decir, con una perspectiva del dharma.

Aclarando lo anterior, podemos revisar la esencia del programa que Kabat-Zinn ha creado en torno al mindfulness. En su libro Full Catastrophe Living, el investigador enumera las siete actitudes o cualidades esenciales que son necesarias para cultivar la atención plena o ese estado que ha sido llamado «mindfulness» y que generalmente traduce el sati o smrti de los sutras budistas.

 

1.  No juzgar

Esta es la imparcialidad que en el budismo a veces es llamada ecuanimidad (upekkha). Se trata de la capacidad de ser consciente de las experiencias cognitivas sin adherirse a ellas con avidez o aversión. Es parte de un proceso de desreificación, de dejar de concebirse como una cosa aislada en un cuerpo separado de un mundo de objetos.

 

2. Paciencia

La paciencia es una forma de sabiduría (y un guiño hacia los seis paramitas o perfecciones), en la cual se combinan la capacidad de esperar, de soltar y de observar. Es esencial que cultivemos paciencia para poder avanzar en cualquier cometido en la vida, pero especialmente en la meditación, pues empezamos con una mente llena de aflicciones y la vida moderna va en contrasentido y a una velocidad muy distinta de la que se requiere para meditar.

 

3. Mente de principiante

Un término directamente tomado del zen, que refiere a la apertura y receptividad a la experiencia. Esta es también la actitud esencial de la que hablaron los filósofos griegos, la capacidad de asombrarse, de maravillarse ante la vida. Una mente de principiante nos da la frescura para intentar y deshabituarnos, pues sólo así podremos transformarnos.

 

4. Confianza

Kabat-Zinn afirma que es esencial desarrollar confianza en la propia intuición y en la propia capacidad de cultivar una práctica. En el budismo, esto es equivalente a la fe en la enseñanza y en el maestro.

 

5. No forzar

Uno de los fundamentos que encontramos en las tradiciones del dharma es que la persona no tiene que producir algo nuevo, no tiene que desarrollar su yo para encontrar la felicidad. Se trata sobre todo de relejarse para que lo que ya somos (la luminosa perfección del ser natural) pueda manifestarse. La concentración sin esfuerzo es el estado del maestro.

 

6. Aceptación

La práctica de la meditación inevitablemente lidia con sucesos molestos e indeseables. Es esencial poder aceptar este tipo de sucesos o sensaciones sin poner resistencia. La aceptación evidentemente es parte de una actitud (como todas las enunciadas aquí) que no sólo se cultiva en el cojín de meditación, sino en la vida en general.

 

7. Dejar ir 

El enemigo más obvio de una meditador en su práctica ordinaria es el apego. Específicamente, no poder dejar ir ciertos pensamientos. Aunque en ocasiones dejar ir puede parecer muy difícil, en realidad lo hacemos todos los días cuando realizamos una actividad como jugar un deporte o llevar a cabo alguna tarea que requiere que nos concentremos. Y, por supuesto, cuando dormimos. Dejar ir es otra cosa que cultiva la desreificación, esto es, dejar de concebirnos como una cosa aislada, con una identidad fija e inmutable. Cuando logramos esto podemos contemplar el mundo (y nuestros propios pensamientos) como algo más parecido a una película o a un sueño lúcido, donde podemos disfrutar de lo que sucede sin que nos genere ansiedad y estrés, pues existe una cierta distancia que impide que nos lastime lo que ocurre.

 

¿Qué te parece? Se trata sin duda de un compendio quizá breve, pero pleno de sabiduría práctica para mejorar la existencia. Si crees que esta lista puede ser útil para alguien más, no dudes en compartirla. Posiblemente, esta información ayude a mejorar poco a poco la vida de todos.

Fuente: Pijama Surf

Respira profundamente y controlarás tu mente

Respira profundamente y controlarás tu mente

Uno puede optar por respirar profundamente para concentrarse más o para afrontar una situación de gran estrésRespirar de forma calmada y pausada ante un ataque de pánico. Inspirar y expirar aceleradamente para activarse, o hacerlo muy lentamente para relajarse. Son prácticas habituales en el yoga, en el deporte de élite o en profesiones que requieren una máxima concentración para afinar la precisión. Y todas estas prácticas tienen ahora el aval de la ciencia médica.

La forma en la que respiramos influye directamente en la actividad cerebral, porque la respiración tiene conexiones directas con distintas partes de la corteza cerebral, donde se gesta el pensamiento, la percepción o la imaginación; es la zona del cerebro que está implicada en los procesos de aprendizaje, la atención y la memoria.

Respiración consciente

Por primera vez, una investigación médica, publicada en la prestigiosa revista Journal Neurophysiology , acaba de avalar científicamente que el cerebro reacciona de forma distinta cuando cambiamos voluntariamente la manera de respirar, porque la actividad cerebral cambia si respiramos profundamente o si bien lo hacemos sin más, de forma automática. “Nuestros datos respaldan el vínculo entre la respiración y la actividad cerebral, proponiendo los ritmos respiratorios como un principio organizador de las oscilaciones que se producen e n la corteza del cerebro humano”, concluye la investigación.

La respiración consciente (pranayama) para controlar las emociones es un trabajo habitual en el yoga

El yoga y la meditación lo llevan a la práctica

El yoga y la meditación siempre han asegurado que trabajar la respiración de forma consciente tiene consecuencias directas sobre lo que pasa en el cerebro, por lo que aprender a respirar mejor sostienen ayuda a sentirse mejor, a intentar controlar lo que sucede en nuestra mente.

“Es lo que hemos aprendido y lo aplicamos con las personas, y vemos que funciona. Observas cómo el estado emocional afecta a la respiración, y puede llegar a bloquearla, y cómo la respiración afecta el estado emocional”, destaca Xavier Punsola, profesor de yoga.

Respirar más rápido o más profundamente de forma voluntaria, una capacidad propia de los humanos, o hacerlo sin control ante un ataque de angustia, implica distintas partes de nuestro cerebro, inaccesibles, y esto abre una sinfín de potencialidades, para aprender a controlar mejor nuestras emociones o entender algunas reacciones del comportamiento humano.

El aval de la ciencia

“Ya se sabía que a través de las técnicas de relajación se podía disminuir la parte de respuesta emocional; se sabía empíricamente, pero ahora tenemos evidencias científicas de por qué esto está funcionando. Ya sabíamos qué servían en la práctica; ahora tenemos la primera prueba que demuestra por qué funciona”, destaca el doctor en Neurociencias Diego Redolar, profesor de Neuropsicología en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y codirector del grupo de investigación CNIT (Cognitive Neurolab).

Cinco investigadores estadounidenses firman el artículo científico Respirar por encima del tronco cerebral: control volitivo y modulación atencional , donde se recogen las conclusiones de esta investigación liderada por José L.Herrero (The Feinstein Institute for Medical Research, en Nueva York), junto Simon Khuvis, Erin Yeagle, Moran Cerf y Ashesh D.Mehta, reputado neurocirujano del Hospital Universitario NorthShore, en Long Island (Nueva York). “Es muy novedoso porque da un paso adelante, da fuerza científica a los mecanismos cerebrales implicados en las técnicas de meditación relajación focalizadas en la respiración, como el yoga. El estudio demuestra que a través de la respiración podemos trabajar la atención, la memoria o el control emocional; da una evidencia científica muy potente a las técnicas que inciden en el control de la respiración”, destaca el doctor Redolar.

“El estudio demuestra que a través de la respiración podemos trabajar la atención, la memoria o el control emocional”

La investigación es pionera porque ha analizado internamente la a ctividad neuronal, con electrodos implantados en el cerebro de seis pacientes tratados por epilepsia que no respondían al tratamiento médico, y ha probado que la actividad cerebral cambia cuando respiramos de una forma u otra. Hasta ahora la relación entre la respiración y la actividad en la corteza cerebral se había visto en ratones, pero nunca hasta ahora en humanos, mucho más complejo por la dificultad de ver qué sucede dentro del cerebro.

“Es necesario utilizar técnicas de electroencefalografía intracraneal, porque las técnicas convencionales de imagen se quedan cortas, mo puedes llegar a ver estas fluctuaciones”, destaca el doctor Redolar (UOC). Por ello para esta investigación se ha aprovechado que había seis pacientes que tenían que ser operados para tratar una epilepsia refractaria y ya se tenía que intervenir su cerebro quirúrgicamente.

El estudio diferencia dos tipos básicos de respiración, la que denomina volitiva y la atencional. Dicho de un modo más simple, la respiración que realizamos de forma automática, inconsciente, y la que hacemos de manera profunda, consciente, cuando respiramos por ejemplo para intentar tranquilizarnos o para meditar.

Respirar profundamente y de forma consciente ayuda a tranquilizarnos y mejora la concentración

Respiramos poco y mal

Respiramos unas veinte mil veces al día, pero respiramos mal, a menudo sin saberlo. “Como sociedad respiramos con un 30% de nuestras capacidades, es curioso de ver; los bebés tienen una respiración larga, respiran por la barriga, es una respiración abdominal y con el diafragma, que es donde hay más rendimiento para absorber energía y oxígeno”, detalla Punsola. Los adultos respiran más por la parte alta de la caja torácica, que es donde hay menos rendimiento respiratorio, ya que las tensiones se acumulan en la zona abdominal e impiden que respiremos como lo hacen los bebés, libres de preocupaciones.

“No respiramos mal porque sí, tenemos poca conciencia respiratoria y respiramos como podemos, para sobrevivir, es una respiración de subsistencia; la otra forma sería respirar más profundamente, para vivir mejor, de forma consciente. En el yoga vemos que así puede cambiar el estado de ánimo, puedes afrontar los problemas sin involucrarte mentalmente en cada situación como si fuese lo último que te tiene que pasar en la vida”, añade el profesor de yoga.

Entender y dirigir mejor las técnicas de respiración

La neurociencia hace mucho tiempo que está estudiando las bases neurales de la respiración, analizando qué sucede en el sistema nervioso y las neuronas cuando respiramos. Hace mucho tiempo que ya se conoce que el control básico de la respiración se produce en el tronco del encéfalo, donde se controlan todas las funciones vitales claves, como el ritmo cardíaco, la respiración o el control de muchas de las funciones fisiológicas. Por esta razón, una lesión grave en el tronco del encéfalo puede provocar la muerte inmediata.

La respiración es por tanto una función inconsciente que nos dice mucho sobre el estado mental. En momentos de estrés y angustia, la respiración es corta y acelerada, en momentos de relajación, de paz y tranquilidad, se afina y se hace larga profunda. Ahora se ha visto que cuando respiramos profundamente cambia la respiración y cambia la actividad en la corteza del cerebro.

Una razón científica de peso para entender por qué con técnicas orientadas a controlar la respiración podemos aprender a controlar mejor las emociones, la concentración o la capacidad de memorizar. Si se conoce mejor qué sucede en el cerebro, se podrá mejorar en un futuro la aplicación de los ejercicios y técnicas que promueven el control de la respiración y hacerlo en base a la ciencia médica.

“Conociendo mejor la implicación de las redes neuronales se podría potenciar una técnica u otra en función de la problemática a abordar, porque ahora que se sabe qué áreas se están reclutando en el cerebro humano, se podrían dirigir las técnicas en función del objetivo”, prevé el Redolar.

Coger más aire para estar más serenos

Las neuronas toleran muy mal la falta de glucógeno y de oxígeno, empiezan a morir rápidamente en pocos segundos. El sistema vascular y el cardiorrespiratorio están muy regulados por el sistema nervioso. Conociendo la vinculación entre el sistema nervioso y cardiorrespiratorio, a través de la respiración se puede influir sobre el funcionamiento del sistema nervioso.

“La respiración consciente es un entrenamiento, debemos ser conscientes de cómo se organiza la musculatura que interviene y trabajarla. La respiración completa –que busca utilizar el 80-85% de la capacidad respiratoria– no es una respiración natural, pero en un momento dado nos puede ayudar a serenarnos: absorber más aire oxígeno para ver las cosas desde otra perspectiva”, explica Punsola.

Y cuando la respiración se hace consciente, nos permite conectar con el momento presente y con nuestro cuerpo y mente. “La respiración es la clave de la conexión entre cuerpo y mente”, destaca Ivette Gutiérrez, profesora de yoga y experta en gestión del estrés. Y añade que tomar conciencia de cómo es nuestra respiración nos ayudará a calmarnos en momentos estresantes o de alta intensidad emocional. “Modificando la respiración para hacerla más fina y tranquila podremos reducir las reacciones impulsivas de las que muchas veces nos arrepentimos. La dispersión mental que también causa el estrés puede reducirse con la práctica de respiración consciente”, enfatiza Gutiérrez.

“Modificando la respiración para hacerla más fina y tranquila podemos reducir las reacciones impulsivas”

Lo que ahora avalan los científicos hace mucho tiempo que lo llevan a la práctica los yoguis. Una de las bases del yoga es justamente el control del flujo respiratorio, lo que se denomina pranayama, que consta de tres movimientos: inspiraciónexpiración y retenciones de la respiración. “Los Yoga Sutra de Pantanjali, los textos más antiguos e importantes sobre el yoga, afirman que la práctica regular de pranayama (respiración) reduce los obstáculos que impiden la percepción clara, destacando así la profunda relación entre respiración y mente”, añade Gutiérrez. Y recuerda que además, si se observa y concentra la atención en la respiración, sus fases y su duración, “es una forma de meditación que nos aporta grandes beneficios que a día de hoy ya se han comprobado científicamente”, apostilla la profesora de yoga.

Concentrar la atención en la respiración, controlar sus fases y duración contribuye a controlar los pensamientos

Fuente: La Vanguardia

3 meditaciones para atraer la abundancia en 2020

3 meditaciones para atraer la abundancia en 2020

Aunque generalmente se relaciona con bienes materiales, la abundancia también se refiere a generosidad, bienestar interior, amor, paciencia, compasión y capacidad de perdonar a los demás y a sí mismo.

Si entre tus propósitos se encuentra atraer la abundancia en 2020, ya sea económica o interna, estas meditaciones podrán ayudarte a lograr tus objetivos.

Meditación de visualización

El primer paso para realizarla es visualizar lo que quieres con toda la exactitud que puedas. Es decir, si deseas una casa debes imaginarla con todo su detalle: color, número de ventanas, de pisos, cómo son los interiores, sus medidas, por dónde entra la luz, etcétera. Si tus deseos son más internos, como incrementar tu capacidad de perdonar, visualiza a quién quieres perdonar, en qué momento, en qué lugar, etcétera.

Una vez que tengas claro lo que quieres y que hayas trabajado en los detalles, dedica entre 15 y 20 minutos todos los días para visualizar tus deseos con todos los pormenores y para observarte feliz y relajado al ver que se vuelven realidad.

Recuerda que ese tiempo que dediques a tu meditación, que puede ser durante los primeros momentos del día o antes de dormir, debe ser un lapso en el que puedas estar en completa tranquilidad, sin interrupciones y en estado de relajación.

Meditación por escrito

La clave para la abundancia está en la gratitud. Cuando agradeces lo que tienes y también lo que no tienes es como si abrieras una puerta para que te ocurran cosas positivas en la vida. Para practicar el agradecimiento y prepararte para la abundancia, escribe una lista con todas las cosas, personas y situaciones por las que te sientes agradecido. Esto te conectará con la sensación de agradecimiento hacia el Universo.

Lee con detenimiento tu lista durante las noches, antes de dormir y, si es necesario, agrega otras cosas. Hazlo con tanta determinación que te sientas realmente feliz y agradecido de eso que está en tu vida. Dedica los mismos 15 o 20 minutos que usarías en otro tipo de meditación y asegúrate de hacerlo en un espacio tranquilo y sin interrupciones.

Meditación en tus creencias

Entendamos por creencia una manera de ver y entender la vida. En la psique humana existen dos tipos de creencias: las creencias limitantes y las no limitantes. Son las primeras las que generalmente rodean nuestra relación con el dinero. Por razones culturales o familiares, creemos, por ejemplo, que tener mucha abundancia es malo o peligroso, especialmente si relacionamos la abundancia con el dinero.

“Nunca tengo dinero”, “el dinero vuela”, “el dinero no rinde”, “no hay trabajo”, “qué difícil es ganar el dinero”, “todo está tan caro”, “si compro lo que deseo, me quedaré sin dinero”, “lo que hay que hacer para tener dinero”, “la vida es difícil”, son sólo algunos ejemplos de estas creencias limitantes que dificultan nuestra relación con la abundancia económica.

Para realizar esta meditación, toma una hoja de papel y dóblala verticalmente por la mitad. Ahora identifica tus creencias limitantes en torno al dinero y escribe una lista en la primera sección de la hoja. Te sorprenderá ver lo larga que es. Por cada una de esas ideas limitantes, justo frente a ellas, en la segunda sección de la hoja, escribe una frase que exprese lo contrario. Por ejemplo, si tu creencia limitante es “nunca tengo dinero”, delante de ella escribe “siempre tengo dinero”. Al principio quizá se te dificulte, pero conforme avances será más fácil.

Una vez que completes tu lista, corta la hoja a la mitad justo por el doblez. Quema tu lista de creencias limitantes y conserva la lista de frases que dicen todo lo contrario. Destina de 15 a 20 minutos todas las mañanas para leer en voz alta tu lista de ideas positivas sobre la abundancia y trata de sentirlas de verdad.

Los primeros días quizá te resulte extraño escucharte hablar tan positivamente sobre el dinero, pero conforme pase el tiempo te familiarizarás con tus frases. Poco a poco se internarán en tu pensamiento hasta que un día te descubras pensándolas en tu vida diaria. Esto, además, te ayudará a ver el dinero de otra manera y a atraerlo a tu vida.

Algo importante

Recuerda que la magia no existe. Estas meditaciones funcionarán en la medida que seas constante en su práctica y, sobre todo, honesto. También puedes combinarlas para lograr mejores resultados. Y fundamentalmente recuerda que, para recibir con el corazón, primero tienes que dar con el corazón.

Fuente: El Diario NY

Cómo alejarse del estrés que produce la Navidad en siete minutos

Cómo alejarse del estrés que produce la Navidad en siete minutos

Belén Colomina, experta en mindfulness, propone esta sesión de meditación guiada para vivir el presente y enfocarse en estas fechas señaladas desde la calma

Las Navidades son vividas de muy diversas maneras. Para muchos son entrañables y bonitas, para otros un tanto agitadas y poco gustosas, y para otros son vividas con mucho estrés y ansiedad.

En realidad la Navidad es una etapa en la que el año culmina pero, como cualquier otro tramo del camino, si no sabes cuidarte en su transcurso, puede convertirse en una pesadilla.

Cuando se aproximan estas fechas, suelen incrementarse las demandas externas para reunirse, comprar regalosadornar la casa, tener todo preparado para cada encuentro, cada detalle, tareas pendientes que se han de cerrar y un largo etcétera que no hace más que aumentar nuestro nivel de estrés ansiedad.

Así, en nuestro entrenamiento semanal dedicamos esta meditación para alejar el estrés que esta etapa puede generar. El estrés que puede ocasionar el hecho de no parar a revisar cómo la estoy enfocando, cómo estoy tomando estas exigencias y demandas, qué expectativas genero de ella. Y esto es importante porque, solo dándome cuenta de lo que hago y de lo que quiero, solo enfocando en mi sentir y en mi necesidad, puedo ajustar mi conducta. Puedo regularme para vivirla tal y como quiero, libre de exigenciasjuiciosperfeccionismos comparaciones.

Ya sabemos que un exceso de demandas y en un tiempo limitado, es la fórmula perfecta para incrementar los niveles de estrés. Y es por eso que, entrenar nuestra mente para encontrar el equilibrio interno puede ayudarnos mucho a proyectar una conducta más saludable para nosotros y nuestras relaciones.

Así, te proponemos realizar esta meditación para que tomes nota de lo que verdaderamente quieres de ellas, para poner el valor en lo realmente importante para ti, para permitirte decir «no», para tomar tu espacio, vivir tu presente y enfocarte en ello desde la calma.

Ya sabes que las cosas más importantes, en realidad, no son cosas.

¡Felices fiestas!, ¡Felices deseos vividos!

Fuente: ABC Bienestar