El yoga puede practicarse a cualquier hora y en casi cualquier lugar, pero en ciertos momentos del día puedes aprovechar al máximo sus beneficios.

Especialmente para iniciar el día, la práctica de esta disciplina milenaria puede ser muy positiva. Si ya estás empezando tu lista de propósitos para el año que viene, considera estos tres beneficios de practicar yoga por las mañanas.

Mayor concentración para el día que comienza

El yoga es una especie de meditación en movimiento, pues requiere de poner atención en tu respiración, en tu cuerpo y en su actividad. Esta práctica te ayudará a tener una mejor concentración en las tareas que te depara el día que comienza y, especialmente si es difícil para ti enfocarte, ésta puede ser una estupenda razón para dedicar los primeros minutos del día a tu práctica de yoga.

Mayor elasticidad y fuerza

Sin duda, el yoga es una de las mejores actividades para desarrollar fuerza y elasticidad sin involucrar ejercicios de impacto. Pero otro fruto de esta práctica es que esa elasticidad y esa fuerza no son solamente corporales, sino que se extienden a tu mente. Después de algunas semanas de practicar yoga por las mañanas observarás este efecto tanto en tu cuerpo como en tu mente. Después de todo, “yoga” proviene de la palabra en sánscrito “yug”, que significa unión: unión entre cuerpo, mente y espíritu.

Mayor energía

Gracias a la respiración profunda y consciente que se desarrolla con la práctica de yoga, tus pulmones se llenarán de oxígeno y aprenderás a respirar bien. Por obvias razones, respirar bien es importantísimo, pues permitirá que la sangre fluya de manera eficiente por todo tu cuerpo, lo que, a su vez, dejará que tus células aprovechen mejor los nutrientes que este fluido transporta. Este proceso se traducirá en una mayor energía en general y en una mayor eficiencia en el funcionamiento de tus órganos internos.

Si quieres practicar yoga por las mañanas, iniciar con varias repeticiones de la serie de Surya Namaskar (saludo al sol) puede ser un buen comienzo. Los primeros días puedes probar cinco repeticiones e incrementar el número conforme pasen las semanas y observes las reacciones de tu cuerpo. Idealmente, enlistarte en una clase guiada o conseguir clases particulares de un instructor certificado puede mejorar tu experiencia.

Fuente: El Diario NY